El rol del nutriólogo en el tratamiento de los tca

El nutriólogo es el profesional de la salud capacitado para evaluar la conducta alimentaria y hábitos no saludables así como el impacto en la salud del individuo. Es pertinente aclarar que los trastornos alimentarios son enfermedades mentales, pero que al tener como síntoma problemas con el alimento, el nutriólogo es un especialista que aporta a la recuperación de los pacientes.

Dentro de un equipo interdisciplinario que trata a pacientes con anorexia y bulimia, el nutriólogo debe tener la habilidad para diferenciar y respetar los roles de cada integrante del equipo, enfocándose hacia la atención de aspectos relacionados con nutrición y alimentación. Por lo mismo, es importante que el nutriólogo conozca sus alcances en el tratamiento de dichas patologías.

Los principales objetivos en el tratamiento nutricional son:

  • Evaluar el estado de nutrición y darle seguimiento
  • Lograr un estado de nutrición óptimo a través de la dieta
  • Proporcionar educación nutricional

No es raro que lleguen pacientes con alteraciones en el estado de nutrición que perjudican su salud y recuperación. El trabajo de la nutrióloga será hacer un diagnóstico y diseñar estrategias para restablecerlo. Hacer equipo con la paciente y la familia es fundamental en esta etapa, de modo que dejar claro la importancia de la comida en este momento es indispensable.

A la par, es importante el trabajo psicoeducativo entorno a la alimentación. En el espacio de nutrición es frecuente encontrarse con pacientes que tienen mucha información (correcta y equivocada) sobre alimentación y nutrición. Fomentar un espacio de confianza donde se pueda hablar de la comida, para eliminar creencias, mitos, rituales patológicos, etc. es importante para la recuperación de las pacientes con trastornos alimentarios. Aunque la ganancia de peso y porcentaje de grasa en muchas pacientes con trastornos alimentarios es importante, no es el indicador que se utiliza medir avances en la consulta de nutrición. Es indispensable evaluar si ha podido desarrollar un patrón de alimentación relajado y espontáneo, libre de obsesiones y restricciones. ¿Cómo? Migrar hacia un patrón de alimentación “normal” es un proceso complejo, pero que con trabajo mutuo puede suceder. Dentro del tratamiento, un logro será que los pacientes pueden tener dietas imperfectas y adaptadas al entorno sociocultural, liberándose así de las conductas alimentarias patológicas

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