Hambre, ansiedad y fin de año

Hambre, ansiedad y fin de año

Hambre, ansiedad y fin de año.

En diciembre comemos de más, subimos de peso, nos sentimos abrumados por el peso y en ocasiones nos sentimos ansiosos ante la incertidumbre del nuevo año y la pérdida de la seguridad de lo construido en el año que se va.  

¡SÍ!, diciembre no es un mes fácil, deja en determinadas circunstancias deudas monetarias y kilos de más en nuestro cuerpo. 

Hambre

Estamos expuestos a platillos con un contenido calórico alto, los tenemos a la mano con mayor frecuencia por las reuniones familiares, con amigos y las del trabajo. Generalmente va un postre de cajón, además de bebidas altamente energéticas como el ponche. El problema fisiológico es que el consumo de alimentos con carbohidratos hace que nuestro cuerpo secrete insulina para metabolizarlos, solo que entre uno de los efectos de la insulina está el generar hambre; así que se vuelve un círculo vicioso donde el comer azúcares hace que tengamos más apetencia por ellos, y cada vez el consumo aumenta, porque así es como hormonalmente nos lo demanda el cuerpo. Cuando se dejan de consumir o se disminuyen entramos en un periodo de abstinencia a los carbohidratos, una desintoxicación difícil de sentir, similar al adicto que deja de consumir su sustancia. 

Ansiedad

La ansiedad es una respuesta del cuerpo, ante algo concreto o imaginado. Se manifiesta por molestia general, opresión en el pecho, angustias por pensar en problemas, latir rápido del corazón, preocupaciones constantes, irritabilidad, dificultad para dormir, pensar que uno quiere salir corriendo o gritar o volverse loco o miedo a morir o infartarse, temblor de las extremidades, sudoración. En diciembre son muy frecuentes los trastornos de ansiedad, ya sean por causa económica, por tener que responder a todas las demandas sociales idealizadas, por la incertidumbre de un nuevo año, el duelo de dejar el año que tanto costó construir y que hasta el momento se conoce bien.   

Fin de año

El fin de año conjunta el comer de más y la ansiedad ante lo conocido o lo desconocido para cada persona.

¿Qué hacer?

Lo más importante es moderar el consumo de comida, piensa y decide qué vas a ingerir. Es muy recomendable que si no sientes capacidad de elegir la mejor alimentación te apoyes en un nutriolog@ para que te asesore de qué mejor forma comer para que no aumentes de peso. También es importante que hagas ejercicio regularmente y mantengas una adecuada actividad física. Sin embargo, el 30% de los buenos resultados del peso dependen del ejercicio, el 70% de los buenos resultados dependen de la alimentación. 

Acude con un psiquiatra si comienzas a tener síntomas de ansiedad o insomnio, cuida y valora tu salud mental porque teniéndola te permitirá tomar mejores decisiones en cualquier ámbito de tu vida. 

Y pues bueno, mucha suerte, te deseo una feliz navidad y un próspero 2022. 

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