HAMBRE

HAMBRE

El hambre es la sensación que se experimenta ante la necesidad de comer con el objetivo de obtener alimentos y continuar con nuestras actividades. Todos la hemos sentido y se describe como un vacío en el estómago, ruidos estomacales, debilidad, dificultad para concentrarse, dolor de cabeza, entre otros síntomas. Es un instinto que ocurre al existir cambios en los niveles de glucosa u hormonas; donde factores digestivos, metabólicos, hormonales y químicos se ven involucrados.

En la actualidad la sensación de hambre se ha posicionado en un lugar incómodo, incluso con connotación negativa. Quien la siente puede experimentar culpa, frustración, falta de voluntad, etc.; una sociedad con culto a la delgadez avala la restricción y el pasar hambre como método para ser “saludable”, lo que produce se utilicen conductas que provocan romper con las señales de hambre (y saciedad) que emite el cuerpo.

No es raro escuchar o leer recomendaciones para dejar de sentir hambre, que nada tienen que ver con comer. Al ingresar al buscador de Google, y escribir: “¿cómo dejar de sentir hambre?” estas son los 5 primeros resultados:

  • Cómo reducir el apetito de forma natural
  • ¿Cómo quitar el hambre para adelgazar?
  • 10 trucos para controlar los ataques de hambre y no engordar
  • Cómo quitar el hambre sin comer con remedios caseros
  • Cómo dejar de tener hambre rápidamente: 10 pasos

Múltiples recomendaciones vienen descritas con el objetivo de engañar al cuerpo y que se deje de sentir “incomodidad”. Pero ¿cuáles son los riesgos de seguir estos “tips”?

  1. Culpa al no poder “aguantarel hambre y comer.
  2. Alterar constantemente los síntomas que el cuerpo envía, y posteriormente tener dificultades para entenderlas.
  3. Señales de hambre que impiden llevar a cabo las actividades cotidianas: dificultad para concentrarse, dolor de cabeza y/o estómago, debilidad, irritabilidad.

Entender que el hambre existe con el propósito de preservar y asegurar una ingesta alimentaria que brinde energía, nutrimentos, vitaminas, etc, es importante. Identificar sus señales, y aceptarlas más que rechazarlas, hará que sea más sencillo e intuitivo el acto de comer. En un proceso de tratamiento nutricio, uno de los objetivos es trabajar con el hambre; es una pieza fundamental para comer de acuerdo con las necesidades, preferencias, actividades, etc.

Si tienes hambre y ésta te incomoda, pero no sabes qué hacer con ella, busca ayuda. Un profesional de la nutrición capacitado en el área puede orientarte. Aléjate de todos aquellos que te digan que si sientes hambre: “tomes agua, te distraigas, masques chicle, etc.” No está mal sentir hambre, evitarla por culpa, sí.

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