NO ES SÓLO DE ADOLESCENTES: TRASTORNOS DE ALIMENTACIÓN EN ADULTOS

No es sólo de adolescentes: trastornos de la alimentación en adultos

Los trastornos de la conducta alimentaria en los adultos tienen su origen generalmente en la adolescencia. Es poco probable que un adulto debute con uno sin haber presentado previamente síntomas relacionados con la alimentación. 

Se encuentran asociados a trastornos de personalidad, ansiedad y depresión. Se diagnostican generalmente como un trastorno de la conducta alimentaria no especificado al no cumplir con los criterios completos de anorexia o bulimia. Hay que contextualizarlos al momento histórico del paciente. La desnutrición crónica va ha dejar huella en los aspectos cognitivos del cerebro de estas personas y tiene que ser un aspecto a tomar en cuenta en la valoración. 

Los síntomas generales que se presentan en la edad adulta son:

-Rechazo a mantener un peso normal

-Miedo irracional a ganar peso

-Distorsión de la imagen corporal

Como manejo inicial se debe evaluar la condición médica actual del paciente adulto para detectar, de existir, complicaciones médicas graves debido a la cronicidad de los trastornos. 

Hay que realizar una historia clínica completa, poniendo énfasis en los criterios diagnósticos para anorexia y bulimia. La exploración física debe ser exhaustiva.

Dentro de las complicaciones frecuentemente encontradas en los pacientes adultos que padecen un trastorno de la conducta alimentaria se encuentran las siguientes:

-Complicaciones cardiovasculares: arritmias.

-Complicaciones renales y electrolíticas: concentraciones de potasio bajas en la sangre. 

-Complicaciones endocrinas: falta de menstruación, alteraciones en las hormonas tiroideas, aumento en las concentraciones de cortisol en sangre.  

-Complicaciones gastrointestinales: crecimiento de las glándulas parótidas en la cara, dolor estomacal, estreñimiento, úlceras en cualquier parte del tubo digestivo.  

-Complicaciones metabólicas: disminución de la densidad ósea, fracturas, osteoporosis y alteraciones en el metabolismo del colesterol. 

-Complicaciones pulmonares: neumonía o broncoaspiración por vómitos. 

-Complicaciones hematológicas: disminución de los leucocitos y neutrófilos, anemia, inmunosupresión.  

-Complicaciones neurológicas: alteraciones en el sueño. 

El seguimiento del paciente al inicio del tratamiento debe ser muy estrecho, es muy importante la conformación de un equipo interdisciplinario que cubra las demandas de cuidados de las diferentes áreas de la salud del paciente.

Nunca es tarde para cambiar, atenderse y cuidarse. 

Bibliografía

  • Morandé, G., Berna, M. G., & Fernández, M. A. B. (2014). Trastornos de la conducta alimentaria y obesidad: un enfoque integral. Editorial Médica Panamericana.

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