¿Y A MI HIJA QUIÉN LA ESCUCHA?

¿Y a mi hija quién la escucha?

Las patologías alimentarias muchas veces implican largos recorridos en la búsqueda de alguna recuperación, los tratamientos son complejos porque son condiciones complejas, así de claro, pero nada sencillo. ¿Cuáles son las condiciones de esto? 

Hay diferentes perspectivas, desde el psicoanálisis esto se encuentra en la raíz medular de la cuestión, por ser una “solución” que un sujeto construye, por ejemplo, para hacerle frente a algo que no marcha o le incomoda, en algunos casos, a la misma condición de su existencia. La búsqueda de encontrar algún “bienestar” vía la reducción del peso, la delgadez, es una manera de hacerlo, de buscar una condición de separación, pero claramente por vías peligrosas y mortíferas. Esto no sucede sólo por un ideal estético, escuchamos en las historias de los pacientes, eventos claros, como un cambio de vida, muertes de seres queridos, divorcios, cambios de país, pasar a la vida universitaria, otros a veces sutiles, como la imagen de un espejo o un comentario que les resulta angustiante, e incluso otros que son parte de la vida misma, la llegada de la adolescencia, la entrada a la sexualidad, que toman a un adolescente con dificultades para dar respuesta a ello de manera simbólica.

El cambio de las coordenadas en el mundo actual como ha sucedido en estos dos años con la pandemia propició el aislamiento, no sólo en sus casas sino también fuera del contacto en la cotidianeidad con sus pares, de construcción en su encuentro con el Otro, bajo la mirada y supervisión de lo familiar que en muchos casos no alberga, sino que invade. En fin, condiciones que ha puesto a los sujetos a hacer con ello desde su singularidad. 

En este contexto, hace unas cuántas semanas recibí al padre de una joven con anorexia que se encontraba en un tratamiento médico psiquiátrico protocolizado, inicia una búsqueda de alguien que escuche su inquietud y la de su hija planteando que los efectos del proceso nutricional y farmacológico estaban en marcha, lo cual es pertinente, sin embargo, no alcanzaban, la pregunta de ¿Y quién escucha a mi hija? Se sostenía sin encontrar respuesta en la información psicoeducativa proporcionada por los especialistas. 

Más allá de lo que atañe en lo particular a esta familia, de lo que habrá que ocuparse, no se trata solamente de ello, por supuesto que atender las condiciones físicas es una paso a seguir, sin duda, el cuerpo está siendo el terreno de batalla y puede encontrarse en estados que pueden poner el peligro la vida de una persona, pero justo eso proporciona la orientación de que no se trata sólo de restaurar el déficit de la función alimentaria sino que es preciso abrir las condiciones a la palabra de esa joven, permitir que lo que se ha encriptado en contar calorías, pueda conmoverse y así localizar la posición del sujeto con relación a su propio síntoma. Esto es posible a través de dos indicadores clínicos, el grado de sintonía que tiene el síntoma en esa joven en y el grado de subjetivación de la condición patógena que este comporta. Como lo muestra la clínica de estas patologías, al inicio esto suele ser mínimo, estas son las condiciones en que recibimos a muchas de las pacientes acompañadas de sus padres. Sin embargo, cuando esto comienza a mostrarse insuficiente para tratar el sufrimiento del sujeto, a no poder ser dominada del todo, se dan las condiciones favorables para un cambio de posición subjetiva y para el inicio de un tratamiento terapéutico. Y esto solo se puede generar cuando se abre un campo de escucha y exista un otro que no atienda a un “desorden alimenticio” sino que se interese por dar un espacio digno de escucha y trabajo. 

Este ejemplo me hizo recordar un artículo sobre la experiencia de una mujer, que es la autora de este, que abre un testimonio sobre su paso en la clínica de los trastornos alimentarios desde adolescente y las diferentes y difíciles vicisitudes que tuvo que atravesar hasta encontrar a alguien que la escuchara más allá de ello. Invita a reflexionar y a varios cuestionamientos sobre los caminos de un tratamiento, lo incluyo para dejar a los lectores de este blog dicha tarea.  

Link al artículo: https://madinspain.org/cuando-el-tratamiento-te-hace-enfermar-la-clinica-de-los-trastornos-alimentarios/

Bibliografía: 

Redacción Mad in (S)pain y Beale, Ch. (2021, septiembre 21). Cuando el tratamiento te hace enfermar: la clínica de los trastornos alimentarios. Recuperado de: https://madinspain.org/cuando-el-tratamiento-te-hace-enfermar-la-clinica-de-los-trastornos-alimentarios/

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